Logo Marta Mahou
Facebook
Aviso legal © Marta R. Mahou 2011

Entrevista en El País Semanal

Yoga, mucho más que una moda


"Con la forma de vida occidental, vivimos en un estrés físico casi crónico, segregando adrenalina, con la respiración acelerada y los músculos tensos. Estamos como si viviéramos en la selva y nos persiguiera un tigre, preparados para salir corriendo. Ese estado crea una tensión muscular permanente donde la respuesta fisiológica de la relajación se ha perdido, porque de no usarla no existe. Con el yoga, realineamos el cuerpo correctamente desde el punto de vista anatómico-fisiológico, recolocarmos la postura, junto a la respiración. Con la ayuda de ésta y las asanas o posturas, que estiran los músculos, se reeduca el cuerpo y se eliminan molestias y tensiones".

Para quien piense que el yoga, que sube como la espuma en España, es un ejercicio para actores, modelos y bailarines obligados a lucir un cuerpo 10, o de seguidores más o menos exóticos de las modas orientales, lo que dice Marta Mahou puede sonar extraño, pero esta profesora de yoga, de 47 años, introductora en España del famoso método Iyengar, sabe bien de qué habla. Mahou era una jovencísima estudiante de medicina cuando una escoliosis, que le obligaba a llevar un alza en un zapato, le condujo al yoga.

Pero las clases le aburrían y decidió ir directa a las fuentes, a la India. "Yoga como filosofía sólo hay uno, pero hay multitud de autores que han impregnado la práctica de su filosofía personal. Las asanas, las posturas, que es como se conoce al yoga en Occidente, son sólo una parte. A través de ellas se llega a tener una salud física muy buena para poder pasar sin problemas a la fase siguiente de control de la respiración. Y hay tres fases más hasta la última, de la iluminación". Esta filosofía oriental, ajena a nuestra cultura, cambió cuando el maestro indio Iyengar, profesor de Yehudi Menuhim, su introductor en Occidente, hizo una revisión total de los textos de las asanas y revolucionó el concepto de yoga.

"El occidental se entusiasmó con el aspecto físico del yoga, una práctica más adaptada a nuestro cuerpo y mentalidad. Iyengar introdujo una serie de posturas de pie que preparan para la fase final. Nosotros estamos sentados en sillas toda la vida y no vamos a sentarnos de repente en el suelo, en la postura del loto, porque nos destrozamos las rodillas", explica Mahou, discípula directa de Iyengar, y que somete su elástico cuerpo a posturas imposibles para la mayor’a de los occidentales. "Una persona que hace yoga es alguien que sufre, física o mentalmente, y quiere encontrar una solución por sí misma. Y nota que a través de esa forma de ayudarse, cuanto más practica mejor se encuentra, crece interiormente".

 

Tensiones musculares y nerviosas

El yoga está indicado para los problemas que tienen un origen postural, o tensiones musculares conscientes o inconscientes, problemas de artrosis, artritis, de origen nervioso, de ansiedad, o gastrointestinales.

"Siempre que no se hable de milagros", dice Marta Mahou, "es una terapia que se puede llevar adonde quiera que se vaya. Sólo se necesita una colchoneta y un espacio de la longitud del cuerpo para practicar las asanas". Una práctica que, como ejercicio, relajación y respiración, puede considerarse eficaz aliada de las terapias de la medicina naturista, siempre que esté bien practicada. "El yoga mal hecho no es bueno para la salud, hay que tenerlo muy claro", dice Rodríguez, que no puede entender cómo en España cualquiera puede colgarse un cartel de profesor de yoga, o cómo los alumnos nunca preguntan por la formación profesional. "El problema es que no hay una regulación oficial y eso da pie a mucho intrusismo. Por eso un médico se lo piensa antes de recomendarlo". Sus clases, frecuentadas por médicos y bailarines de los mejores ballets, han servido a muchos de sus alumnos para eliminar o mejorar distintas dolencias.

12 de agosto de 2001